El derecho a la alimentación es el derecho a tener acceso, individual o colectivamente,
de manera regular y permanente, a una alimentación cuantitativa y cualitativamente adecuada y suficiente,
así como a los medios necesarios para producirla, de forma que se corresponda con las tradiciones culturales
de cada población y que garantice una vida física y psíquica satisfactoria y digna.
Según la Organización para la Agricultura y la Alimentación, la FAO, en 2009 había en el mundo 1.020 millones
de personas hambrientas y aproximadamente otros 2.000 millones padecen lo que se conoce como ”hambre oculta”,
es decir, carencias severas de micronutrientes que dificultan el desarrollo de sus capacidades y funciones
vitales.
La campaña ”Derecho a la alimentación. Urgente”, apoyada por Ayuda en Acción, Cáritas Española,
Ingeniería Sin Fronteras y Prosalus, propone: